Escenario de dos pistas

Editorial

 
 

Junio de 2011

La realidad de nuestro país se desenvuelve en un escenario de dos pistas.
De una parte, la competencia electoral que se verificaba en cada entidad de manera diferenciada con las elecciones presidenciales, se ha unificado en los hechos en una sola contienda nacional que inició durante los primeros meses de este año y hoy muestra gran intensidad a consecuencia de que tiene lugar un primer encuentro significativo de ella: la elección del gobierno del Estado de México. En dicha elección se disputa, entre otras cosas, la permanencia en el poder del históricamente poderoso Grupo Atlacomulco rigiendo los destinos de la entidad y, en gran medida, del país; lo disputa la coalición de partidos de izquierda, quienes se deslindaron de las galimatías del proyecto gubernamental de Calderón y se enfilan como principal oposición a poderes económicos y facciosos interesados en profundizar la descomposición social, política y económica que fundamenta, en el desastre nacional, la recomposición de instituciones a modo y su justificación mediática.
Comenzó un histórico período de intensa lucha política que recorrerá las plazas de Nayarit y Michoacán previamente a las elecciones nacionales para alcanzar, con suerte, la toma de posesión del gobierno que resulte triunfante en el marco de las debilitadas instituciones electorales, si éstas son respetadas como vías legítimas para la sucesión del poder.
Por otra parte, el régimen que ha conducido los destinos del país a lo largo de tres décadas tiene una cita con la historia que va tomando forma. Con la Marcha por la Paz , la Dignidad y la Justicia que encabeza Javier Sicilia se aproxima, despacio pero inexorablemente, el momento en el que la sociedad mexicana habrá de pronunciarse por una propia definición de soberanía: como potestad del ciudadano o como patrimonio del poder político; como maquinaria capaz de activarse para responder a la exigencia de justicia de un ciudadano común, o como red de complicidades para tasarla y ponerle precio.
El mes de junio nos coloca frente a las definiciones que le darán rostro a la sociedad que deseamos ser, haciendo a todos un llamado a tomar conciencia de ello.